La planta del cannabis ha evolucionado con el paso del tiempo: de sagrada a prohibida. No se trata de algo novedoso, sino que cuenta con un amplio bagaje a sus espaldas. De hecho, sus orígenes se sitúan mucho antes de lo que podamos imaginar. Si estás pensando en crear un invernadero para marihuana interior de consumo propio, sigue leyendo porque vamos a contarte algunas de las curiosidades de esta planta.

El cannabis a lo largo de la historia

¿Cuál es el origen del cannabis?

De floración anual, esta planta proviene de Asia Central, más concretamente de Mongolia y la zona sur de Siberia. Además, podemos encontrar dos subespecies: sativa y cáñamo. El primero cuenta con propiedades psicoactivas, pero ambos se utilizan desde tiempos inmemoriales. Los primeros en consumir marihuana fueron los chinos en el 5.000 a. C. Aunque las evidencias señalan que, en este caso, se utilizaba el cáñamo para fabricar textiles, cuerdas, aceites, etc.

El primer uso medicinal del cannabis también se produjo en China, lo utilizaban como analgésico en el imperio de Shen Nung. Con el paso de los años, el uso de esta planta se extendió por Corea o la India con los mismos fines. Su propagación por Oriente Medio alcanzó a un pueblo nómada indoeuropeo, los escitas, quienes lo introdujeron en Europa por Rusia y Ucrania.

El cannabis en el mundo moderno

En el Siglo XIX el cultivo de marihuana estaba extendido por Asia, África y Europa y dio el salto a América. Se cree que llego a los Estados Unidos gracias a la inmigración a principios de siglo, lugar donde comenzaron las prohibiciones y la consideración del cannabis como una droga.

El cannabis a lo largo de la historia

A pesar de que esta consideración ha llegado hasta nuestros días, algunos países han aceptado el uso de esta planta con fines medicinales. La opinión sobre la marihuana está cambiando y en países como Holanda el consumo de cannabis está despenalizado. De hecho, desde 1980 se puede vender en pequeñas cantidades en coffeeshops.

En PowerCogollo queremos señalar que en nuestro país se ha legalizado la apertura de clubes privados que favorecen la concienciación de un consumo responsable de esta sustancia. La Republica Checa y hasta 32 estados norteamericanos han legalizado su consumo con fines medicinales. Las investigaciones recientes señalan su gran potencial médico.